martes, 26 de junio de 2012

Con amigos así

Publicado el 26 de junio en www.runrun.es Si algo caracteriza al régimen, es el empeño en mantener relaciones diplomáticas, consulares, de negocios, comerciales y fraternales con los gobiernos más oscuros, dictatoriales, violadores de derechos humanos y terroristas que forman parte de una minoría pero que mantienen al planeta en vilo gracias a su política de enfrentamiento, amenaza, negación del holocausto y cultores del exterminio. Cómo olvidar la visita a Irak en pleno bloqueo para estrechar la mano de Saddam Hussein en la frontera y luego sentarse de copiloto a su lado por las calles de Bagdad, o las muestras de afecto al dictador libio Moamar Gadafi, expropiando el Margarita Hilton luego de la extravagante petición de instalar la carpa en los jardines durante la Cumbre América Latina-África e incluso cuando su régimen naufragaba después de haber bombardeado civiles en 2011. Personajes tan abyectos como, Vladimir Putin de Rusia, Alexander Lukashenko en Bielorrusia, -de visita por estos días; el hermano Presidente de Zimbabue Robert Mugabe, o el carnicero de Siria Bashar al Assad forman parte de la corte de adulancias, prebendas, ofrendas y halagos de la Presidencia de Venezuela. Sin embargo, una de las relaciones más complejas y más peligrosas que sostiene el régimen es con Irán y su presidente saliente Mahmud Ahmadineyad. Detengámonos aquí. Esta nación fue el imperio Persa que dominó el mundo antiguo desde la actual Irán hasta lo que hoy conocernos como Turkmenistán, Afganistán, Uzbekistán, Turquía, Chipre, Siria, Líbano, Israel y Egipto, vale decir, el mundo árabe, sus vecinos. Luego que la revolución expulsó al Sha de su país, llegó la declaración como República islámica y comenzó su proceso de radicalización en varios frentes, político-declarando la guerra a Irak; económico a través de la creación de complejos industriales, aumento de la producción petrolera; robo de tecnología y más recientemente, construcción de centrales nucleares con objetivos “pacíficos”. Irán es para la región un vecino incomodo, ya que, no comparte su lengua-no hablan árabe, alberga además a la minoría religiosa que profesa el islam, los chiitas y no ocultan sus antiguas apetencias expansionistas declarando públicamente de su interés: fomentar el Islam radical, reducir a su mínima expresión a las mujeres y la destruir a Israel. En este panorama de amenazas a la estabilidad y la paz internacionales, trabajando aceleradamente en la construcción de armas nucleares y llevando su mensaje más allá de sus fronteras naturales, encuentra Irán a unos aliados deslumbrados que le han abierto los brazos, los territorios y las arcas del tesoro de par en par. Revisando los volúmenes de intercambio comercial entre Venezuela, Bolivia, Ecuador o Nicaragua con Irán no se encuentran números capaces de soportar tanta adulancia, si la relación se cimentará en lo comercial y todos exportaran hacia ese país de 80 millones de habitantes, café, textiles, flores y otros productos y con ello se aumentara la producción y el empleo quizás podrían justificarse las visitas, las cumbres, las alianzas y los abrazos. Pero no, hay algo oculto en todo esto. Fábricas de casas, bicicletas, automóviles y tractores, 300 acuerdos comerciales (solo con Venezuela), forman parte del entramado visible que sirve de escenografía para la puesta en escena. Pero entre acto y acto se cuela la verdadera naturaleza de la relación. Enviar gasolina, diesel o cualquier otro tipo de combustible, realizar operaciones financieras trianguladas de bolívares a dólares y de dólares a euros, abrir un banco binacional, los vuelos Caracas-Teherán, son acciones violatorias de las sanciones que la ONU ha puesto a Irán y a los integrantes de sus fuerzas armadas. Mientras esto ocurre, se desarma un F-16 y se manda por barco a Teherán para su “estudio” y “fabricación de repuestos”. Lo cierto es que algo pasa en Punto Fijo con la concesión exclusiva a los persas para su operación y en los galpones con centros de comando y control operados por iraníes en Maracay muy cerca de Cavim. Para distraer la atención de los incautos, se hacen pruebas de aviones no tripulados, cuyo único ejemplar en funcionamiento fue (acarreado) y exhibido en la cadena, pero se envía a supervisar su construcción a un General de la Guardia Revolucionaria del Pueblo iraní. Una pregunta ronda en el ambiente ¿Es que acaso los fabricados por un talentoso grupo de estudiantes de la Universidad Simón Bolívar, a bajo costo y con tecnología venezolana no eran negocio? ¿Qué se oculta detrás de esta fachada con nombre de DRONES? Cuando este gobierno termine y podamos conocer hasta donde se ha comprometido la paz y la tranquilidad de los venezolanos, al otorgarle una plataforma militar a Irán para amenazar a los Estados Unidos, comprenderemos la exacta dimensión del paroxismo delirante de un régimen que cree poder controlar a los gigantes extendiendo cheques y recibiendo halagos, sin detenerse a analizar que un Imperio siempre lo será y que debajo de las maravillosas alfombras persas se oculta mucho más que la basura. María Teresa Belandria @matebe

lunes, 25 de junio de 2012

Integridad Territorial Primero y aliados después

Publicado el 25 de junio en www.analitica.com Argentina continua su ofensiva político-diplomática en torno al reclamo territorial sobre las Islas Malvinas y la negativa de Gran Bretaña sobre el tema, se retoma la internacionacionalización del conflicto y para ello la viuda Fernández de Kirchner con no pocos problemas internos, ha realizado un periplo por los diferentes foros internacionales, la Cumbre de las Américas y más recientemente la Cumbre del G-20, negándose a conversar con los habitantes de las islas y hablando de autodeterminación, eso sí, de la boca para afuera. En esta diatriba nuestro gobierno, en el pasado tomó partido cuando apoyó el esfuerzo bélico de Argentina y desde la llegada al poder de Hugo Chávez declarándose Malvinense. Varias preguntas surgen a modo de reflexión y habida cuenta del estruendoso silencio que en materia de delimitaciones y reclamaciones territoriales tiene el gobierno del Presidente Hugo Chávez. ¿Dónde está la declaración venezolanista en la Reclamación de los 150.000kms2 aproximadamente de la Guayana Esequiba y cuyo destino descansa en manos de buenos oficiantes de las Naciones Unidas sin que medie un acto de ratificación de soberanía y no exista ni siquiera una comunicación terrestre con el territorio en disputa? ¿Cuándo el gobierno instará a los Estados del Caribe Oriental, integrantes del CARICOM, beneficiarios de Petrocaribe y algunos del Alba a reconocer nuestra soberanía jurisdicción y delimitaciones hechas por Venezuela con base al mar territorial, zona contigua y plataforma continental sobre la Isla de Aves y en consecuencia retiren su petitorio de las Naciones Unidas?. Venezuela posee 916.490 kms2 de superficie de los cuales 2.816kms son costas y ello nos relaciona con 16 países en el mar Caribe, las rutas de navegación aérea y marítima desde el continente al Norte transitan nuestros dominios y los blancos vitales de la nación (Refinerías, Zonas Industriales y sistemas de defensa) se encuentran expuestos precisamente hacia el mar, así debemos patrullar eficientemente nuestros 555.000kms de Zona Económica Exclusiva, ejercer labores de vigilancia y resguardo en la zona contigua y proteger adecuadamente el mar territorial sin las perturbaciones. En este contexto es mandatorio es recordar que, tenemos problemas de delimitación olvidados por la Cancillería y la Dirección de Fronteras (si es que aún existe) tanto en áreas marinas y submarinas como territoriales pendientes por resolver, en nuestra fachada marítima oriental (Isla de Aves), en la occidental (con Colombia) y hacia el sureste con (Guyana). Otras naciones aprovechan las debilidades derivadas de la ausencia de una política seria, real y efectiva sobre el territorio. Advertí que tendríamos sorpresas, se veía venir y así ocurrió. En septiembre de 2011, la República Cooperativa de Guyana eleva ante la Comisión de Límites de Plataforma Continental su solicitud de ampliación de Plataforma Continental de 200 a 350 millas marinas, lo que configura un acto hostil contra su “hermano socialista venezolano”, en la petición, no consultan a Venezuela, solo “notifican”, desconocen el Acuerdo de Ginebra, y omiten deliberadamente la reclamación venezolana al afirmar que sobre la pretendida ampliación no existen litigios pendientes. La ofensiva guyanesa no paró allí y activaron varias estrategias simultáneamente, obtuvieron el respaldo absoluto del CARICOM, lograron que la ONU no desestimara la petición sino que ordenará la creación de un sub-grupo de trabajo y contrataron como abogado defensor a un mexicano que había sido el asesor legal de la Comisión de Limites. Tres frentes: diplomático, político y jurídico. Venezuela se paralizó y sólo la acción firme y decidida de la opinión pública, de académicos, embajadores y políticos exigiendo respuesta, obligó al gobierno primero a insultar a los defensores de la integridad territorial y luego casi a punto de vencerse el plazo a objetar la pretensión de Guyana en la ONU. El gobierno de Hugo Chávez ha permitido con su discurso y acciones que se vulneren las posiciones venezolanas, la inacción diplomática, el silencio ante las pretensiones de Barbados y Guyana de desconocer el Tratado de Límites con Trinidad y Tobago, y la nula presión sobre los albistas y petrocaribeños en cuanto a Isla de Aves, son muestras de abandono y configuran la aquiescencia en torno a una materia de interés vital. Que no vengan después a quejarse si opera el stoppel y la Comisión de Limites acepta como válidos los argumentos de Guyana con el aval además de un CARICOM que voltea la cara a Venezuela y abre los brazos a su hermano guyanés. El silencio oficial en torno al status de estas reclamaciones legítimas de Venezuela preocupa ya que por desconocimiento, inacción, alianzas extra regionales, amistad, ideología, o sencillamente ignorancia puede darse al traste con uno de los elementos esenciales a nuestra Nación: El Territorio. Antes de rasgarse las vestiduras por los reclamos territoriales de otros países, le exijo al Gobierno que defienda la integridad territorial de nuestra Patria conforme lo mandan los artículos 10 y 11 de la Constitución Nacional, de lo contrario las improvisaciones y las equivocaciones se contarán en kilómetros y millas marinas, aquí o se actúa conforme al interés nacional o se mandan a hacer nuevos mapas. Eso sí asuman el costo y réstenle 550.000kms al Norte y 150.000kms al oriente ¿o no?. Un gobierno que es incapaz de mantener unido el territorio y que es ineficaz para el reclamo de sus derechos y la defensa de sus intereses vitales no es más que una patraña que en nombre de una supuesta revolución traiciona a la Patria. María Teresa Belandria